¿SIRVIÓ LA MANCHA ROJA? EL “GUATY” LE HABLA A ANALISIS

0
825

Robert Kennedy, declaró: “El progreso es una bonita palabra, pero el cambio es su motivador y el cambio tiene sus enemigos”. Y desafortunadamente también sus víctimas. Guatimoc Iberry González, siendo alcalde de Hermosillo anunció que regeneraría para la posteridad la anticuada vialidad de Hermosillo, y ordenó la operación que en ese tiempo fue el horror para los capitalinos y que se conoce como “La Mancha Roja”. Ésta generó un cambio real, le quitó lo pueblerino al tráfico vehicular y a los bulevares.

Las primeras víctimas: negocios medianos y pequeños sobre la calle Garmendia, Yañez, Veracruz y Nayarit. Muchos de ellos quebraron porque la falta de estacionamiento los dejó sin clientela, otros se adaptaron y recorrieron su fachada hacia atrás.

No fue todo: los carros que ya no pudieron estacionarse frente a las casas y negocios tuvieron que buscar acomodo: las calles secundarias quedaron imposibles junto con las vidas de sus habitantes, les cerraban el paso a sus garages, se estacionaban carros en sus banquetas, no se adaptaban y se rehusaban al cambio. La rabia natural del ciudadano le ganaba enemigos al entonces alcalde.

En entrevista exclusiva para Analisis, el “Guaty”, después de 21 años rompe el silencio y precisa: “fueron los mismos comerciantes víctimas de su decidia, se les anunció la medida con tiempo pero pensaron que todo seguiría igual y se negaron a invertir sus dineros en áreas de estacionamiento”.

El exalcalde no rehuye el tema y afirma: “Sabíamos del costo político y del rechazo de los ciudadanos, los comerciantes y grupos citadinos se manifestaron frente a los dos palacios, le pedían al gobernador (Manlio Fabio Beltrones) su intervención para cancelar la medida, las presiones llegaron de todos lados”.

¿Sirvió pintar de rojo las guarniciones? 

“Hermosillo crecía junto con su parque vehicular aceleradamente. La gente por ese tiempo comenzaba también -aunque en menor número- a traerse carros de Estados Unidos”

“Las vialidades son como las arterias y venas del cuerpo humano, tapadas, bloqueadas, deficientes causan tarde o temprano la muerte”.

“El impacto social del congestionamiento vial es muy profundo, causa estrés, descortesía y explota la rabia del ciudadano, se vuelve agresivo y en estas condiciones el carro se convierte en un arma letal”.

“A medida que los automovilistas bajan la velocidad aumenta el número de accidentes. La velocidad promedio era de 35 km/h en las calles principales de la ciudad, estaban atiborradas de carros estacionados a los dos lados de la calle, tanto que, la Veracruz y Nayarit que eran de doble sentido se volvían intransitables”.

“Conforme creciera el parque vehicular de Hermosillo, en aras de ordenar la vialidad para el futuro en 1994 teníamos un plan rector que contemplaba hasta 15 años, hasta el 2005 nada se había continuado y la agresividad natural de la gente es consecuencia del serio problema ambiental de la ciudad”.

“La planeación de los dos super bulevares López Portillo y Lázaro Cárdenas no fue un lujo, sino una necesidad que se retrasó en su construcción por invasión de los terrenos por habitantes de Hermosillo que vivían al borde del canal pero al fin se realizó. Mi preocupación era que terminara como el proyecto del bulevar Las Torres, que inicia en el Solidaridad y debía terminar al Norte de la ciudad, sin embargo quedó truncado, bloqueado por la invasión de los vecinos que construyeron viviendas sin permiso sobre el trazo del proyecto y el Ayuntamiento de manera irresponsable lo permitió.

Urge una arteria vial a la par del bulevar Morelos hacia el norte de la ciudad”.

“Yo conozco al enfermo. Hermosillo sigue creciendo y desarrollándose sin planeación, su infraestructura de desarrollo es la misma de hace 60 años, si logras ver una foto de la ciudad de ese tiempo te darás cuenta que su crecimiento y construcción de los nuevos desarrollos son iguales al primer cuadro de Hermosillo”.

Sentencia: “los ayuntamientos han sido rebasados por los problemas urbanos, no han sido capaces de formar y desarrollar un plan emergente para salvar la ciudad”.

Dejar respuesta